combates con cuchillos              Todos los sabados              combates con bastones              Todos los sabados              Stick Fighting              Knife Fighting Todos los sabados              Todos los sabados

Kali Filipino

Así como Han Chang Kim Nan Sum Choi y Kwan Duk Chung hacia principios del los 60 fueron los introductores del tae-kwon-do en el país, el padre del full contact es Horacio Dogiloli y como, desde hace más de 27 años, So Nam Yoo introdujo el sipalki do, para principios de los años 90, Urbano del pozo Motta fue la persona que introdujo el kali escrima y arnis a nuestro país.

Sería muy bueno hacer un poco de historia a título de ver cómo, en estos últimos años, todas las artes marciales han renacido y cómo la gente fue tomando mayor interés en algunas en particular. Es así cómo, en los años 60, fue el judo el que lideró el mercado; en los años 70 fue el karate; en los 80 fue el tae-kwon-do y el kung fu; para los 90 el full contact, el jiujitsu y el aikido y para el 2000 las artes marciales filipinas y el vale todo creo que vienen a la cabeza. Esto sin desmerecer a las otras artes no mencionadas, tan sólo es mi punto de vista.

Sin lugar a dudas, las artes marciales filipinas han tenido su mayor crecimiento en esta época y esto puede deberse a las distintas corrientes de sistemas que han entrado en nuestro país, su fuerte difusión y la pronta aceptación que están teniendo en el mercado. Esto quizás se deba a lo fácil que es aprender sus conceptos. Cabe destacar que hoy día todo practicante de artes marciales no se contenta con practicar una sola disciplina sino que, por el contrarío, investiga y trata de aprender más cosas para su conocimiento personal.

Este pensamiento abierto o global empezó a generarse recién para fines de los 90. En los años 70, cuando comencé a entrenar karate do en el Instituto Kumazawa de Carabobo y Rivadavia, era imposible pensar de esta manera; lo que practicábamos era lo mejor; lo otro no servia para nada. El tiempo pasó, las personas y nuestra forma de pensar fueron evolucionando, entendiendo que siempre hay que aprender y que podemos tomar algo de otro arte que nos pueda servir.

Con esto no quiero decir que las artes marciales filipinas sean mejor o peor que otras artes ni tampoco es mi intención mostrar los puntos fuertes o débiles de cada disciplina. Simplemente señalo que son distintas y tienen la capacidad de poder adaptarse al arte madre que cada persona practique en particular. De hecho, dentro de la academia Katipunan hay muchos practicantes de Kung Fu, de Karate de Full Contact, personal policial, personal de seguridad, alumnos de Tae-kwon-do y de Vale Todo. Y acoplan estas técnicas a todo su bagaje técnico, por su fácil aprendizaje y su eficacia para resolver situaciones difíciles.

Redondeando la idea uno tiene que tomar del arte y extraer de él las técnicas que más se adapten a cada persona; a esto se lo llama atributo físico. Creo sin temor a equivocarme que hay algo que diferencia notablemente a las artes marciales filipinas: es la destrucción  de miembros del atacante ya sea con armas o con manos vacías.

Todas las artes marciales son muy ricas, no solo en su historia sino también en sus técnicas con algunos puntos fuertes y otros más débiles. Lo importante es saber comprender esto y ver qué arte nos atrae más que otros.

Kali es el arte ancestral de las islas filipinas que fue creado y desarrollado pura y exclusivamente para el combate. Las pruebas están a la vista: éste es un arte que se probó a sí mismo y gracias al cual, el pueblo filipino pudo conseguir su preciada independencia. Sus movimientos y conceptos no siguen ninguna ley física, ya que no están limitados dentro de ninguna forma ni esquema.

Existen tres palabras que definen o identifican las artes marciales filipinas: Kali, Arnis, Eskrima. Muchos dicen que son tres formas para mencionar un mismo arte y otros que se trata de sistemas diferentes. Kali derivado de las palabras “Kamot” y “Light”. “Kamot” significa mano o por extensión, cuerpo y “Lihok” quiere decir movimiento; por lo tanto la traducción de Kali es “el arte del cuerpo en movimiento”.
Este es el arte madre y contiene todas las áreas de entrenamiento. Según el propio Floro Villabrille “Kali es el sistema de lucha con y sin armas”.

Eskrima, palabra derivada de la traducción de esgrima, es el nombre usado en algunos casos para nombrar las artes filipinas. Pero, luego de la conquista española, puede o no contener técnicas de mano vacía y esto depende de cada escuela. Por último, el Arnis es probablemente un error de la palabra española Arnés que significa lugar donde colocan sus armas los soldados españoles; es la forma más moderna y usual de referirse al arte marcial filipino. Presenta un aspecto deportivo, y en algunos casos sólo posee técnicas de solo bastón y doble bastón.

El kali es una del las pocas artes de guerra que se conservan con toda su frescura de la eficacia para el combate. Filipinas, como bien sabemos, es  un archipiélago formado por un conjunto de más de 1100 islas y en cada isla manejan sus propios sistemas  de lucha o, mejor dicho, su propia forma e Interpretación de entrenar Kali.

Cada región de Filipinas tiene su forma de hacer kali; de hecho, hay más de 100 estilos diferentes de kali, muchos de ellos familiares que se trasmiten de generación en generación.

En general, los filipinos en combate son partidarios de atacar a los huesos para sí dejar incapacitado al oponente. No matan a sus enemigos, simplemente los quitan de la lucha  deshabilitándolos. Como sabemos los conquistadores españoles invadieron Filipinas en el siglo XVI; el conocido conquistador Fernando de Magallanes fue uno de los primeros personajes en encontrarse de cara con los palos filipinos, en una pequeña isla de Mactan fue parado por LAPU LAPU y sus hombres. Los invasores españoles eran buenos luchadores con la espada y la daga, y los filipinos pronto absorbieron su técnica y averiguaron cuáles eran sus puntos débiles.

Cuando los españoles tomaron el control de las islas filipinas. el arte del Kali fue prohibido y se comenzó a enseñar a escondidas y clandestinamente de padres a hijos y bajo una danza llamada (SAYAW), que servía para camuflar el arte.
 

Aquí se origina una división zonal del KALI:

En el Norte: se utilizaban más los  palos y espadas largas, con distancias largas, poco empleo de boxeo sin armas.

En el centro: Espada y daga para la distancia media corta, tenían una buena técnica de mano vacía

En el Sur: Las conocidas tierras moras que nunca fueron conquistadas, se entrenaban con palos y espadas y teñían una sofisticada técnica de "mano vacía".

Kali, Escrima, Arnis de mano, distintas maneras para referirse al mismo conjunto de artes  que se combinan en el sistema de combate desarrollado por los habitantes de las Islas Filipinas, y de acuerdo a cada región son denominadas de una o de otra manera.
 
Actualmente la manera más moderna que se conoce es el Arnis, sistema de combate que como pocos en el mundo vincula las distintas áreas y aspectos que implican las artes de la guerra, entendiendo por lo tanto al combate como una totalidad, pero como una totalidad flexible y abierta permanentemente dispuesta a cambiar tratando siempre de  absorber técnicas y conceptos que demuestren ser efectivos en el campo de batalla.

No es casual que esta forma de pelear y de entender tan particular sobre el combate provenga de la cultura filipina. Toda la historia de este pueblo, al igual que la mayoría de las culturas del sudeste asiático, está plagada de invasiones, intentos de conquista y guerras.

Distintas naciones intentaron dominar esta zona a lo largo de los siglos; españoles, portugueses, japoneses o norteamericanos sintieron en diferentes épocas la ferocidad de la resistencia filipina.

Esta experiencia al tener que enfrentar enemigos de tan diverso origen, junto con la influencia continua de civilizaciones y culturas tan variadas como los malayos, indonesios, chinos, indios, musulmanes y, según algunas teorías, hasta persas y egipcios, ayudaron a conformar uno de los sistemas de guerra más eclécticos y completos que se conocen.

La idea central como concepto en el entrenamiento del Kali no es la acumulación mecánica de infinitas técnicas, sino el desarrollo de ciertas cualidades y habilidades. Es decir atributos, tanto físicos como mentales,  necesarios para el combate. Estos atributos los va desarrollando el alumno de acuerdo a sus habilidades personales, peso tamaño y condiciones para realizar algunos trabajos más simples que otros, en este momento del entrenamiento la persona debe darse cuenta e ir comprendiendo esta forma de pensar y de sentir.

Cualidades como la sensibilidad, el instinto, la coordinación, la fluidez, los cambios de ritmo, la velocidad, la reacción espontánea, timing, etc., son los que modelan y determinan la habilidad de un luchador. Pero todos estos atributos van siendo desarrollados por el alumno con el tiempo y la practica constante. Siempre pienso que el alumno es un diamante en bruto y el instructor solamente tiene que ir limando las asperezas de este diamante para que de apoco comiencen a florecer los atributos. Para que esta química realmente de sus frutos, tienen que haber ganas de aprender del alumno y por parte del profesor ser lo suficiente sensible para darse cuenta qué cosas funcionan mejor que otras en cada persona.

Para lograr un nivel de eficacia en este sentido se practican una serie de secuencias de entrenamiento (denominados Drill) tanto con armas como con manos vacías. Se hace sin embargo un especial hincapié en el manejo de las armas (palos, machetes, cuchillos, etc.), ya que habituar los reflejos y las reacciones a la velocidad del bastón o de un corte con cuchillo inevitablemente desarrolla la habilidad para la pelea a manos vacías.

No olvidemos que todo tiene un proceso y un periodo de adaptación y que este tiempo y este período varía de acuerdo a cada persona, ya que cada persona tiene su propio tiempo de aprender. Por este motivo, se comienza a entrenar con un solo bastón educando a nuestra muñeca y a nuestro cuerpo a un elemento en nuestro brazo. De esta manera trabajamos hasta llegar al área de los cuchillos, donde el entrenamiento será mucho más fácil ya que el trabajo es el mismo que con los bastones. La diferencia radica en la DISTANCIA y en ser lo suficientemente concientes de que no nos podemos equivocar, esto equivaldría a salir heridos e incluso perder nuestra vida.

Como dice Guro Dan Inosanto: “es como un iceberg; la punta es la técnica. Si investigamos más allá, encontramos de qué están construidas: los atributos”.

Siempre digo a mis alumnos que “se tiene que dar vuelta como una media y para esto tienen que escuchar su cuerpo” ya que las técnicas dentro del kali van totalmente acorde con nuestros movimientos; jamás van en contra. 

Guru Dan Inosanto

Si hay algo que diferencia notablemente al Kali filipino de cualquier otro arte es que todas sus áreas de entrenamiento, sean éstas con armas o con manos vacías, están orientadas por un mismo conjunto de principios y conceptos.

Como dice Guru Dan Inosanto: “es como un iceberg; la punta es la técnica. Si investigamos más allá, encontramos de qué están construidas: los atributos”.  

Algunos de estos conceptos y principios son:

es la habilidad de ubicarnos a través de los desplazamientos en posiciones lo más seguras posibles frente a nuestro oponente, tanto para evadir sus ataques como para lograr realizar los nuestros, sean estos golpes, atrapes, etc. Si peleáramos con un solo adversario es llegar al punto cero de presión este seria su espalda pero Cuando se trata de varios atacantes mediante la acción de zonear se buscará estar siempre fuera del alcance del mayor número de adversarios de forma tal que los enfrentemos de a uno. Para esto hay que dedicarle varias horas a los desplazamiento ya que estos son la llave que habré la puerta para que todas las técnicas sean efectivas.

"Si arrancamos los colmillos a una serpiente, esta deja de ser peligrosa", así es como explican los filipinos este principio. Quizás sea en el combate con cuchillo donde se vea más claramente esta idea; si logramos realizar un corte en el brazo armado de nuestro atacante, que es el que tenemos más cerca e implica un mayor peligro, es muy probable que su arma caiga y quedemos nosotros en ventaja. Sin embargo la idea de destruir los miembros que atacan podemos verla aplicada al entrenamiento de todas las áreas, inclusive también en el entrenamiento de manos vacías, reemplazando el arma cortante o el palo por nuestros nudillos, codos, rodillas o pies. Estos golpes irán siempre dirigidos a puntos vitales o muy sensibles, tales como: nervios, tendones y músculos de los miembros inferiores y superiores.

Este de todos los conceptos es donde nos podremos quedar a discutir largo rato ya que es sin lugar a dudas el más complicado de adquirir, La idea de fluidez en los movimientos es otro pilar en las Artes Marciales Filipinas. Esta idea es lo que llevó a desarrollar distintos ejercicios como la sumbrada, puño sumbrada, numerado, etc., donde lo que se busca es desarrollar la continuidad de golpes, figuras y bloqueos sin detenerse ni estancarse. Por lo general uno trata desde el primer día de clase enseñar esta idea y forma de entender el arte pero solo el tiempo y la práctica constante son los testigos de que se desarrollen estas cualidades. El objetivo es mantenernos en movimiento mientras nos adaptamos a las energías del adversario, sin detenernos ante un error, ya que hacer esto aunque sea por un segundo en un enfrentamiento real podría costarnos muy caro. Tal vez en un primer momento cueste entender todo esto desplazar golpear adaptarnos a los distintos movimiento y cambios de ritmo solo con el tiempo las cosas salen naturalmente como caminar y masticar chicle al mismo tiempo.

es la acción de tener controlados los movimientos del adversario para que no continúe con su ataque, utilizando nuestra mano desarmada o mano "viva"; en un combate esta es la mano más importante, ya sea tapando, atrapando o agarrando. El desarrollo de la capacidad de utilizar la mano de chequeo de forma efectiva y espontánea se logra fundamentalmente con los ejercicios tanto de doble bastón como de espada y daga.

Entonces :
Una de las primeras cosas que tenemos que aprender al introducirnos al mundo del
Kali es que éste no es un arte marcial ni un sistema de lucha: es un arte de guerra. Con esto quiero decir que no hay ningún equipo por formar ni tampoco hay  trofeo alguno por ganar, uno pelea simplemente por su vida ya que este fue su origen primario.
 
Otra de las  particularidades de este arte es que uno no tiene que esperar a ser cinturón avanzado o negro para comenzar a entrenar armas; se comienza aprender desde el primer día de clase, y esto se debe a lo que explicamos antes: uno va a la guerra con todo su armamento y, a medida que lo pierde en el medio de la contienda, recupera otra arma, llámese palo, cuchillo o sigue peleando sin ella, a mano vacía.

Volviendo al tema de  los orígenes de las Artes Marciales Filipinas muchos grandes maestros opinan que el Kali  es el arte madre y contiene todas las áreas de entrenamiento.
Uno de los sistemas más difundidos y que se aprende en la Academia de Dan Inosanto es el que proviene de la región  filipina  de  Visaya occidental, y fue introducido en  Norteamérica por uno de los más respetados maestros escrimadores, Juan Lacoste.

Maestro Juan Lacoste

1) Olisi Sencillo. (un palo, una espada, un hacha).

2) Olisi Doble. (doble palo, doble espada, doble hacha).

3) Olisi – Baraw. (palo largo y corto, espaday daga, hacha y daga, espada y escudo).

4) Baraw- Baraw. (doble daga, dobles palos cortos).

5) Baraw- kamot. (daga y mano vacía).

6) Kamot-kamot o Pangamut. (manos vacías)

-  Panantukan (Boxeo filipino, incluye el uso del codo).

-  Sikaran o Pananjakman (Patadas, incluye el uso de rodillas y tibias).

-  Dumog o Buno (Lucha filipina).

-  Higot- hampak/ Hubud-hampak (atrapes).

-  Kinamutie (Pellizcar, morder, etc.)

7) Armas flexibles:

-  Lubid (cuerda).

-  Cadena.

-  Olisi Toyok (nunchaku)

-  Látigo.

8) Olisi Palad (Palo de bolsillo o de palma).

9)  Sibat- Bangkaw / Olisi dalawang kamot (palo largo/ lanza/ estilo de Dos manos). 

10) Tapon-tapon (armas arrojadizas).

11) Lipad-lipad (arco y flecha/ cerbatana).

12) Historia, Filosofía, Ética.

- Entrenamiento mental, espiritual y emocional.

- Hilot (artes curativas)

- Danza y ritmo.





1)
Sólo Bastón.

2) Doble bastón.

3) Espada y daga.

4) Baraw (cuchillo).

5) Pangamut o kamot- kamot (manos vacías).

-  Sikaran.

-  Panantukan.

Higot- hampak/ Hubud-hampak/ Kadena de mano. (Atrapes).

-  Dumog.



Por último y para comprender un poco más las distancias que se entrenan en el área de manos vacías, transcribimos la descripción que hacen los
Dog Brothers sobre este tema.


Una peculiaridad del pateo en Kali es que el 75% de los golpes van dirigidos de la cintura para abajo, debido a su efectividad, atacando principalmente al sistema nervioso en los músculos, ingles, etc.

Otra distinción es que no existen formas ni katas, ya que estas formas de patear no buscan la estética sino la efectividad. Por este motivo nunca podría convertirse en un deporte.


El boxeo Filipino es un arte brutal, parecido al boxeo inglés, pero sin reglas. Su objetivo es la destrucción de cualquier miembro del oponente, ya sean manos brazos, piernas etc. Esto, combinado con los movimientos evasivos y los desplazamientos y los golpes de codo, hacen de este un arte realmente efectivo.


En la distancia de atrapes, su mayor atributo es la sensibilidad y es en esta distancia donde un luchador puede usar todas sus armas: puños, codos, rodillas, cabeza, pies, etc. Para desarrollar esta distancia tienen los filipinos su mejor aliado en las armas, debido a la mayor velocidad, sensibilidad y reflejos que son necesarios para entrenar con ellas. Otras técnicas de este arte son golpear nervios, atrapes, derribos, palancas, estrangulaciones, pellizcos, morder, empujar con los hombros, caderas, etc. Esta distancia da énfasis a los cambios de ritmo, tiempo, sentido del ritmo y, por supuesto, sensibilidad, siendo todos los golpes efectuados con energía frontal y a diferentes velocidades, con espontaneidad y fluidez.


Esta es  la ultima distancia en la que se puede desarrollar un combate. Una distancia desconocida por una gran mayoría que piensa que su oponente nunca pasaría a través de sus técnicas de puño o pierna. Esta seguridad por parte de estas personas podría conducirlas a un desagradable despertar. Dan Inosanto dice : “la lucha libre es el arte de llevar a tu contrario a cualquier posición con el mínimo esfuerzo”. Quizás sea esta la parte mas difícil de explicar del Kali, porque este tipo de lucha libre no tiene nada que ver con la lucha libre occidental. Los más de veinte puntos de control, la manipulación de las articulaciones, el arte de pellizcar, morder, o estrangular elementos muy sutiles y complejos que tienen que ser sentidos y vividos para entenderlos. Son muchas las personas que, cuando les hablamos del trabajo con armas, responden que no es algo que les interese en particular, ya que piensan que nunca las van a usar ni llevar consigo. Nuestra respuesta  es sencilla: pondremos  como ejemplo el cuchillo. Este desarrolla la coordinación mano- ojo, afinando los reflejos y ganando en sensibilidad y precisión. Imagine dos estudiantes intentando cortarse el uno al otro (por supuesto, con cuchillos falsos). Será necesario desarrollar un nivel de sensibilidad tremendo para este tipo de combate, pues un error de milímetros desencadenaría unas terribles consecuencias.

Cuando los estudiantes vuelvan al combate con las manos vacías, donde sólo existen golpes de puño, piernas, codos y rodillas, etc. su sensibilidad se habrá multiplicado.

Combates de Dog Brothers.



 



Todo arte de combate, como el Kali,  es un fiel reflejo de la cultura del país al que pertenece.

Por consiguiente, para poder entender mejor este arte, deberemos conocer en profundidad, la historia y la cultura de las lejanas Islas Filipinas, como así también los principales datos geográficos de esta región.

Sobre este último punto podemos decir que se trata de un territorio insular formado por más de 7000 islas, en donde la mayoría de la población está concentrada en once de las mismas, formándose tres regiones diferenciadas: Luzón, Visayas y Mindanao.







Arriba y derecha arriba: ubicación de Filipinas
en el mundo.

Bandera de Filipinas.

El origen de la población filipina y de su cultura es aún hoy tema de investigación por parte de antropólogos e historiadores, sin embargo la mayoría de los estudios realizados hasta ahora coinciden en señalar que diversos grupos étnicos  migraron desde el centro de Asia e Indonesia, entrando por diferentes vías al territorio filipino. Inclusive existen teorías que abren la posibilidad de encontrar los antecedentes migratorios de esta cultura en la India, Persia y aún Egipto.

Debido a la quema de numerosos archivos durante la época de la ocupación española por parte de la Inquisición, no han podido ser probadas las reivindicaciones de algunas tribus que dicen ser descendientes de las hordas de Ghengis Khan o de Alejandro Magno. Hay sin embargo pruebas arqueológicas de que ciertas tribus filipinas tienen en efecto alguna conexión con Egipto.

El primer grupo de individuos del que se guardan archivos era gente relativamente alta y de piel muy morena, aunque poco se conoce sobre su cultura. Se sabe que fueron rápidamente reemplazados por otro grupo de menor estatura, de piel más oscura y cabello parecido al de la raza negra, y con una tecnología más avanzada. Durante este período coexistían en las islas otros dos grupos raciales, ambos del tronco pigmeo.

Antiguos guerreros filipinos

Después de los llamados “negritos”, comenzaron a llegar las diferentes hordas de invasores. Los primeros fueron  Protomalayos, posiblemente originarios de Nueva Guinea. Les siguieron dos oleadas procedentes de la India. Estos pueblos fueron mezclando sus genes con los anteriores grupos.

Alrededor de siglo V se comenzó a formar uno de los primeros imperios del Sudeste Asiático: un grupo llamado los Brahims, que llegó desde la India a Sumatra, creó el famoso Imperio Hindú-Malayo de Sri Vishaya, conquistando y colonizando muchas tierras. Su fama y gran influencia fue muy notoria en toda Asia y en el Pacifico.

El impacto cultural del Imperio Sri Vishaya fue significativo: incorporaron un alfabeto, una cosmología diferente, un calendario y, por supuesto, nuevas habilidades en el arte de combatir que enriquecieron las ya existentes. Estos cambios se dieron fundamentalmente en la región central de Filipinas, en Visaya. Otro factor histórico muy importante fue la introducción de la religión musulmana en el sudoeste de las filipinas, principalmente en Sulu y Mindanao,  por lo que las islas del sur del archipiélago llegaron a ser conocidas como “Moro Land” (tierras moras) y a los habitantes de esta región por lo tanto se los pasó a  denominar moros.

Como consecuencia de este proceso y teniendo como base esta misma región, alrededor del siglo XII surge un gran imperio llamado Madjapahil, abarcando el sur de filipinas y buena parte de Indonesia.

Los filipinos prehispánicos no eran aquellos salvajes que pretenden hacernos creer numerosos libros. Cientos de años antes de la aceptación de la igualdad de sexos por parte de los europeos, las mujeres filipinas ya podían tener propiedades a su nombre, dirigir negocios, dar su apellido a los hijos e incluso tomar parte en la política.

Para cuando los españoles invadieron las islas, los filipinos estaban ya tan civilizados como sus invasores. Los orgullosos sultanes moros de Sulu y Mindanao eran hombres de vasta cultura que se preciaban de coleccionar libros, leer y escribir en árabe, seguir códigos legales y promocionar artes como la talla de la madera y del marfil, la fabricación de armas llegó a alcanzar la categoría de arte.

La calidad de las armas filipinas era comparable a la de Toledo en España, o a la de Damasco en los países árabes.

Por eso cuando los españoles desembarcaron en las Islas, a principios del siglo XVI, esperaban encontrarse con una tierra virgen habitada por nativos que utilizasen las mismas armas de piedra y las mismas lanzas de madera que los habitantes de las tribus de América. La sorpresa fue grande. Uno de los primeros y más famosos personajes extranjeros en encontrarse con los mortales palos filipinos fue Fernando de Magallanes. Lapu Lapu fue el gran jefe guerrero quien, junto a sus hombres, acabó con Magallanes. Los antiguos filipinos hicieron de la lucha con los palos un arte. No es de extrañar que los rápidos palos filipinos fuesen tan temidos. Sus movimientos elípticos, redondos, cambiantes de revés, etc. con sus ángulos distintos y con gran movimiento constante, los convertían en un arma a la que era muy difícil enfrentarse.

Lapu - Lapu Magallanes
Lapu - Lapu y Magallanes en lucha Estatua de Lapu - Lapu en Filipinas

Pero los españoles volvieron, con más soldados, conquistando gran parte del territorio filipino, iniciando una feroz resistencia que duró cuatro siglos, en la cual los filipinos tuvieron que modificar y adaptar en parte su sistema de lucha.

El ejemplo más claro es la asimilación del sistema de lucha de los españoles, basado en la utilización de la espada y la daga, los filipinos tomaron los elementos que creyeron más efectivos y los adaptaron a su propia personalidad con el fin de derrotar al invasor.

Haciendo gala de su inteligencia y de su gran capacidad de mimetismo, los filipinos estudiaron el arte de combate y estrategia de sus conquistadores y, después de un profundo estudio, nuevos estilos florecieron en diferentes partes de las Islas. Los nombres por los que  eran conocidos estos estilos procedían de sus tácticas, de los lugares o del nombre de sus atacantes; nombres como “Repetición”, “Retirada”, “Largo mano”, “Abanico”, “Toledo”, “Bergonia”, “Bohol”, “Italiano”, etc. Hoy en día hay más de cien estilos en el arte filipino del Kali. 

A pesar de que la ocupación española duró alrededor de cuatro siglos, una región del archipiélago nunca logró ser conquistada totalmente, eran las islas del sur, habitadas por los denominados moros.

Los moros desarrollaron el combate cuerpo a cuerpo hasta la perfección. Sus armas preferidas eran: el “bolo”, un gran cuchillo de hoja ancha parecido al machete; el “kris”, el famosos cuchillo de hoja ondulada; el “kampilan”, una enorme espada que requiere de ambas manos para esgrimirla, parecida al mandoble; el “latonka”, un pequeño cañón que disparaba una bala de un cuarto de kilo; y lanzas forjadas al fuego llamadas “cimbalan”, que se lanzaban a los barcos enemigos antes del abordaje.

Gerreros filipinos con sus armas "Barong" Antiguas armas Filipinas

Los moros podían luchar en tierra, en barco, a caballo, en canoas y nadando. Solían vestir una armadura que podía resistir la mayoría de los filos, y a la vez se ataban el cuerpo con una soga que hacía las veces de soporte y torniquete en el caso de ser cortados o heridos por disparos.

Los españoles nunca alcanzaron a entender la psicología de los moros, para los cuales luchar era tan natural como comer o dormir. Los moros recibieron a los españoles no como dioses blancos llegados del mar, con extrañas armas y sobresaliente tecnología, sino como un simple participante más de las interminables guerras que habían llevado a cabo durante siglos.

Una vez que los españoles invadieron Filipinas a gran escala y dominaron a sus habitantes, el arte del Kali fue prohibido, convirtiéndose en un arte secreto practicado tan sólo en la noche, bajo la luz de la luna o en lugares escondidos y clandestinos, pasándose solamente de padres a hijos a través de la danza “Sayaw”. La conexión entre el baile y las Artes Marciales Filipinas era tal, que incluso el desaparecido maestro Juan Lacoste era conocido como maestro de baile más que como Guro de Kali.

El código guerrero era susurrado en la noche: “bahala na”, que puede traducirse como: “que sea lo que Dios quiera, nadie podrá conquistar mi alma”. Los jóvenes aprendían las posturas simbólicas y gestos con los cuales guerreros que hablaban distintos idiomas podían comunicar sus intenciones. Por ejemplo, dos manos cruzadas significaban: “Aunque me cortes la cabeza no me rendiré”; un arma apuntando al suelo y la otra al cielo querían decir: “Pongo al cielo y la tierra como testigos de que nunca me rendiré ante ti.”La presencia española provocó la dispersión del Kali y multiplicó las diferencias en su práctica y en su uso. Los estilos del norte usualmente se basaban en el palo muy largo y espada también muy larga, diseñados para la distancia larga. Estos estilos normalmente no contenían técnicas  de mano vacía.

Los estilos del centro estaban basados en la espada y en la daga, para la distancia media y corta. Estos estilos tenían un refinado arte de mano vacía, boxeo, luxaciones, proyecciones, etc. Finalmente los estilos del sur se entrenaban con los palos, pero usaban las espadas para la lucha, y al igual que los estilos del centro también tenían sus técnicas sofisticadas de mano vacía.

Hacia finales del siglo XIX, el sentimiento nacionalista filipino comenzó a manifestarse. José Rizal fue uno de los primeros en levantar la bandera contra el colonialismo español, pero fue encarcelado finalmente y ejecutado en 1896. En este año se incrementó la ideología revolucionaria, y en ella destacó Emilio Aguinaldo, jefe del Movimiento de Libertad Nacional.

Los filipinos declaran su independencia y nombran a Emilio Aguinaldo como Presidente Provisional. Cuando España entró en guerra contra Estados Unidos, ésta fue derrotada y el archipiélago filipino pasó a manos de los estadounidenses. Pero las relaciones con el nuevo invasor no fueron nada cordiales, hubo luchas en Manila y se sucedieron guerrillas en buena parte del territorio, en donde los moros volvieron a jugar un rol de primera línea en el enfrentamiento al nuevo conquistador.

Desde el punto de vista de las Artes marciales Filipinas, se puede decir que el paso más importante que los norteamericanos dieron, contradictoriamente, en su ocupación de las Islas, fue la derogación del bando contra las Artes Marciales Filipinas. Mientras se continuaba manteniendo un alto grado de secretismo por parte de los maestros, empezó a reconocerse y a recompensar a aquellos individuos que habían mantenido el arte vivo y que lo promovieron. Por primera vez los artistas marciales se sintieron libres de viajar y de compartir su arte con otros practicantes. Se comenzó a abrir un proceso de intercambio entre escuelas y también con los extranjeros.

Cuando llegaron los americanos, en 1898, en las Filipinas, el aspecto  del arte de mano desnuda llamado Panantukan, impresionó mucho a los soldados americanos, convirtiendo el estilo tradicional de boxeo inglés con las “ Palmas de las manos hacia arriba” invirtiendo la posición de las manos, haciéndolo más efectivo y como lo conocemos hoy en día.

La independencia formal de las Filipinas fue proclamada el 4 de julio de 1946 como consecuencia de la heroica lucha mantenida por los filipinos contra el invasor imperio japonés.

Queda claro que a lo largo de su historia el Kali, como arte de combate filipino por excelencia, evolucionó adaptándose exitosamente a las necesidades de este pueblo en sus numerosas y sangrientas batallas por la libertad y por su definitiva  independencia.



 

   

Pensamos que la figura que contuviera a nuestro logo tendría que ser un círculo, ya que es la forma del movimiento continuo, en la que todo tiene un principio y un final pero, a su vez, todo comienza una vez más. Termina pero vuelve a comenzar, representa la trayectoria de una  gran cantidad de movimientos del Kali.

a Luna recuerda que, bajo su luz, en los tiempos de la colonia, era el único momento del día que se podían transmitir y practicar la técnicas en forma segura. Además la Media Luna es el símbolo del Islam, religión practicada por la mayoría de los habitantes del sur del archipiélago filipino, conocidos como moros, que por su fiereza y valor en la lucha es la única región que nunca fue conquistada por los españoles.

Cruzando a la luna mora, encontramos dos sables. Sus puntas hacia arriba representan la vida. Si bien la hoja se enseña después del palo la mayoría de los movimientos del bastón provienen del entrenamiento con armas de filo. Uno es el sable de infantería del soldado filipino y el otro el arma histórica de Filipinas, Malasia e Indonesia: el Kris.

En sus costados, dos cuchillos utilizados por los filipinos para lograr su tan preciada independencia.

Entre los sables y el bastón, donde se sostiene el buey, se forma un triángulo, este representa al universo, el amor, la compasión y la humanidad. Además la principal figura utilizada para los desplazamientos del Kali.

Animales tradicionales de Filipinas. El buey Carabao esta apoyado sobre un bastón.

Son cuatro y representan a los 4 Santos de los practicantes de Kali, San Miguel, San Gabriel, San Uriel y San Rafael (santos españoles).

Corazón de las Artes Marciales Filipinas. Es la primera arma que se enseña y a partir de la cual se aprenden otras técnicas de armas. Debajo hay una daga de combate muy utilizada por los filipinos en la lucha cuerpo a cuerpo.

Palabra de origen tagalo y significa “Grupo”. Nos pareció apropiado este nombre ya que los que conformamos la Academia somos principalmente un grupo de personas que fundamentamos todo nuestro conocimiento en el entrenamiento diario.

Consideramos que la revolución tiene que ser dentro nuestro y permanente. Siempre tenemos que estar dispuestos a aprender, a cambiar y a incorporar cosas nuevas, adaptándolas a nuestro sistema. Comprendiendo desde un principio que el crecimiento y la evolución es permanente e infinita.

 

Cuando nos referimos a un sistema es importante dejar en claro que no nos referimos a una estructura fija, cerrada y ya terminada, sino todo lo contrario, estamos hablando de una forma de entender el arte totalmente distinta.

Si bien el corazón de nuestro entrenamiento y práctica cotidiana son las Artes Marciales Filipinas, no nos queremos limitar a un estilo en particular, ni a una colección de técnicas puntuales, porque nuestro entrenamiento está dirigido al combate real, y el combate real no conoce de límites ni de estilos.

Es por este motivo que el director de la Academia Katipunan, y principalmente sus instructores más cercanos somos fanáticos de la experimentación continua, queremos mantener en todo momento una mente abierta, mantener una actitud de investigación y búsqueda continua, para no estancarnos como artistas marciales, y principalmente porque creemos que no existen estilos o sistemas perfectos y absolutamente completos por este motivo siempre estamos dispuestos a prender y absorber cosas efectivas y contundentes, para esto uno tiene que estar dispuesto a aprender tener la mente abierta y a darse cuenta que hay cosas que funcionan mejor que otras.

Por una cuestión de necesidad  nuestro sistema está en continuo cambio y movimiento,  nuestra búsqueda es permanente, porque sabemos que no hay sistema o estilo que logre abarcar las infinitas variables y posibilidades que entran en juego en un combate real.

En este mismo sentido, otro aspecto fundamental que caracteriza el sistema que estamos desarrollando, es que cada técnica o principio que practicamos y transmitimos tiene que pasar inevitablemente por el “filtro” del sparring, es decir, la aplicación de cada técnica a velocidad real y a contacto pleno. De otra manera solamente nos quedaríamos con la técnica y estaríamos mintiéndole a la gente tratando de que aprendan algo que es poco probable que funcione.

Es casi imposible entender profundamente la concepción global del combate sino pasamos horas practicando una técnica básica pero aplicada a velocidad real. La experiencia, en el aprendizaje y en nuestro crecimiento como personas, juega un rol central, muchas veces cinco minutos de sparring nos pueden esclarecer mucho más que años de teorías sobre el combate.

Por lo tanto, nuestro objetivo no es conseguir movimientos coreográficos milimétricamente perfectos que nos aportan una engañosa seguridad, sino acciones efectivas que terminen con el conflicto lo antes posible. Y en este sentido queremos retomar lo mejor de la tradición de las artes marciales; si vemos un poco la historia, nos encontramos con que la mayoría de los grandes maestros lograron demostrar lo efectivo de su arte no sólo mostrando su cinturón negro o colgando un colorido certificado en la pared, sino aplicando sus técnicas en el campo de batalla o contra adversarios nada complacientes.

Trabajo con doble bastón
Exhibición de combates en Expo Armas 2006
Trabajo con doble bastón

Por lo tanto cuando hablamos de sistema estamos hablando de una estructura lo suficientemente flexible y abierta, que con ciertas bases técnicas y orientada por una serie de conceptos y principios comunes, tenga la capacidad de adaptarse a los cambios inevitables tanto de nuestra sociedad, como del combate real; y que tenga como principal objetivo el crecimiento personal de cada practicante y no la preservación anquilosada de una serie de verdades sagradas o de un estilo y fundador en particular.

Dice Nietszche que el conocimiento está relacionado con los instintos, pero no puede estar presente en ellos ni ser siquiera un instinto entre otros; el conocimiento es simplemente el resultado del juego, el enfrentamiento, la confluencia, la lucha y el compromiso entre los instintos. Es precisamente debido a que los instintos chocan entre sí, se baten y llegan finalmente al término de sus batallas, que hay un compromiso y algo se produce.
Este algo es el conocimiento. Por lo tanto, para Nietszche, el conocimiento es de la misma naturaleza que los instintos, no es otra cosa que su refinamiento. El conocimiento tiene por fundamento, base o punto de partida a los instintos, pero sólo en tanto éstos se encuentren enfrentados unos a los otros, confrontados. Es como una luz, un resplandor aún cuando sea el producto de mecanismos o realidades de naturaleza totalmente diversa. Dice Nietszche que es como “una centella que brota del choque entre dos espadas” pero que no es del mismo hierro del que están hechas las espadas.

Algo similar sucede con la verdad, en su búsqueda confluyen infinidad de situaciones, obviamente también una lucha de los instintos, en consecuencia nadie se puede arrogar el conocimiento absoluto de la verdad, porque miente. Nosotros sólo podemos decir que estamos en tránsito, con humildad pero con convicciones firmes, de la búsqueda del conocimiento y la verdad, solamente conocemos el camino y recién, solo recién, lo empezamos a transitar.

Y creemos que es el Kali filipino el mejor vehículo para llevar adelante esta concepción; porque por su historia, por su estructura y por su naturaleza, este arte  nunca se cerró a la posibilidad de absorber todo aquello que le fuera útil en el combate, aunque esto proviniera de su peor enemigo. Uno de los mejores ejemplos de esta concepción es la utilización de la espada y la daga, adaptada de los invasores españoles. ¿Qué habría sucedido con el Kali si los filipinos hubiesen rechazado utilizar estas armas por no ser “puramente filipinas”?

El Kali, por su esencia, es un arte marcial impuro, producto de la cruza de diversas culturas, distintas nociones del combate e intercambio entre pueblos de diverso origen, esta misma esencia (o espíritu) es lo que nos permite hoy afirmar que son las Artes Marciales Filipinas las que más se han adaptado a la realidad actual en el  uso de armas.

En ese sentido tendemos a coincidir con la definición de los Dog Brothers al hablar de un “sistema de muchos estilos”, y con la concepción del Jeet Kune Do al plantear  “la no forma como forma...”

-"El papel de la forma es conservar intacto el contenido; se presenta por lo tanto como un recipiente, como un límite. Pero al cabo de cierto tiempo termina convirtiéndose en una prisión.
Para que el contenido no permanezca inmovilizado, aprisionado en una forma, es necesario abandonarlo y verter este contenido en una forma nueva.
En todos los terrenos, el movimiento es la ley de la vida. La vida es un brotar perpetuo que necesita formas nuevas para expresarse. Al cabo de cierto tiempo, es ella misma quien rompe las formas, porque necesita nuevos conductores para revelar nuevas riquezas, nuevas luces, nuevos esplendores. Por esto, al cabo de cierto tiempo, las formas deben desaparecer para permitir otros matices, otras manifestaciones más sutiles."- Omraam Mikhaël Aïvanhov

No queremos terminar con esta breve descripción sobre nuestro sistema, sin citar algunas opiniones de un verdadero revolucionario de las artes marciales como fue Bruce Lee, ya que en pocas palabras sintetiza las nociones principales que orientan lo que muy humildemente estamos intentando desarrollar en la Academia Katipunan:

“En lugar de considerar el combate tal como es, la mayoría de los sistemas de artes marciales acumulan un ‘desorden fantasioso’ que distorsiona y agarrota a sus practicantes y les distrae de la verdadera realidad del combate, que es simple y directa. En lugar de ir inmediatamente al corazón de las cosas, se practican ritualmente formas muy floridas (desesperación organizada) y técnicas artificiales para simular un combate real. Así pues, en lugar de ‘estar’ en el combate, dichos practicantes están haciendo algo ‘sobre el combate’.”

“La verdad no tiene camino. La verdad está viva y, por consiguiente, es cambiante. No tiene lugar de descanso, ni forma, ni institución organizada, ni filosofía. Cuando veas esto, comprenderás que esta cosa viva es también lo que tú eres. No puedes expresarte y estar vivo mediante lo estático, formas condensadas o mediante movimiento estilizado.”

“Modelos fijos, incapaces de adaptación, de flexibilidad, tan sólo ofrecen una jaula mejor. La verdad está afuera de todos los modelos.”


 

Arriba: Dan Inosanto y Bruce Lee

Fuentes citadas:  Bruce Lee: El Tao del Jeet Kune Do. Editorial Eyras, Madrid, España.


 

   

No esta contenido dentro de ninguna figura ya que creemos que contenerlo seria limitarlo y la búsqueda del conocimiento, de la perfección no tiene limites ni tiene  fronteras nunca se acaba por tal motivo no puede ser encasillado siempre esta creciendo evolucionando y avanzando.

Es una palabra de origen tagalo, que significa literalmente “asociación o grupo”. Katipunan fue un movimiento revolucionario que ayudó a Filipinas a lograr su independencia, el 4 de julio de 1946. En honor a todas esas personas que dieron sus vidas en pos de la tan preciada independencia la bandera de Filipinas incluye un triángulo blanco dedicado a los Katipuneros. El 22 de julio del 2002, cuando fue fundada la Academia Katipunan creímos apropiado este nombre ya que los que la conformamos en aquel momento éramos un grupo de personas que fundamentamos nuestro conocimiento en el entrenamiento constante.

La conexión de nuestro sistema con las distintas vertientes del Kali filipino y del Arnis Escrima, de los cuales tomamos las mejores técnicas, posibilitaron la creación filipino system martial arts, el cual no puede ser encasillado bajo ningún otro sistema.

Alude al gusto de nuestra academia por realizar combates con bastones y con mínimas protecciones, sin jueces y sin límite de tiempo. Simplemente se pelea por el honor, no se gana ningún trofeo pero tampoco se pierde nada  no se defiende ningún color de bandera en particular, si se gano estuvimos bien y si se perdió hay que seguir corrigiendo. Nos pareció oportuna la idea de diferenciarnos de las demás escuelas, a través de este nombre. “Nuestras declaraciones son afirmadas en combate, pero, al finalizar el combate  y al concluir el día tenemos que seguir siendo amigos”.

La cara representa todo el amor al combate, todo el coraje, la valentía, la determinación y la actitud de los guerreros filipinos. El bastón que sostiene en su puño es el corazón o arma primaria del Kali. El color rojo de sus ojos representa toda la furia, la ira y el dolor que el pueblo soportó hasta conseguir su preciada independencia.

Las flechas alrededor del triangulo representan el poder del arte y su columna vertebral. Son el movimiento constante y el cambio permanente, la constante búsqueda de la perfección. El movimiento tiene que ver además con la noción del desplazamiento en la práctica. El desarrollo constante del sistema es consecuencia del intercambio de conocimientos, técnicas y costumbres a través de las distintas islas que conforman el archipiélago filipino.

El triángulo es el símbolo del Kali; representa al universo, al amor, la compasión, el equilibrio y la humanidad. El Kali basa muchos de sus principios, movimientos y desplazamientos en esta figura geométricamente  equilibrada y sólida. El triángulo representa además las tres principales islas y regiones del archipiélago filipino: Luzón en el norte; Visayas en el centro y Mindanao en el sur.

las estrellas en cada lado del triangulo también las encontramos en la bandera de Filipinas y representan las tres regiones más importantes: Luzon, Visayas y Mindanao.

recuerda como una alegoría al pueblo filipino, que en los tiempos de la colonia sólo podía transmitir y practicar las técnicas en forma segura, de noche, a la luz de la luna.

 

 

Fuentes del material aquí publicado: 

- Mercado, Felipe y Andaluz, Felipe: Kali. El arte de combate filipino. Editorial Alas, Barcelona.

- Almería, Joaquín, Historia y desarrollo del tesoro marcial de las Islas Filipinas en occidente.

- Artículo publicado en Revista Cinturón Negro N° 113. (Edición española).

- Fraguas, José María: Un hombre del Jeet Kune Do. Artículo publicado en Revista Dojo N° 198

.
info@academiakatipunan.com.ar
Academia Katipunan ®. Katipunan Filipno System Martial Arts ®. 1999 - 2014 ©